Sobre Mí

Elena Mancera
Esta formación me brindó un mapa para entender cómo se forma nuestro carácter (ego o personalidad), cómo se refleja en nuestro cuerpo a través de las corazas musculares, y cómo, al conocer y sanar estas barreras, podemos conectar con nuestra esencia más auténtica y libre. Comprendí lo que significa vivir como una “máquina”, llena de patrones automáticos creados en la infancia por una niña herida, tan alejada de la libertad y espontaneidad con las que nacemos. Uno de los objetivos de la terapia es precisamente recuperar esa libertad de ser.
Para lograrlo, trabajamos con las heridas emocionales, los distintos apegos y traumas de nuestro niño o niña interior. Todas estas experiencias configuran una forma única y personal de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo, que queda grabada en nuestro cuerpo y en nuestra mente. Entramos en esos recuerdos para procesarlos, sanarlos y liberarlos, generando espacio para que surjan nuevas formas de ser, más coherentes con la persona adulta que somos hoy. Esto hace que nuestras corazas se vuelvan más flexibles y permeables, permitiéndonos conectar con nuestros impulsos más auténticos y esenciales. Otro objetivo en la terapia es que el cuerpo se convierta en nuestra brújula, que sepamos qué necesitamos en cada momento y tengamos la fuerza para ir a por ello.
El camino del autoconocimiento solo tiene una dirección: hacia adentro. Explorar nuestro interior a veces no es fácil, porque lo primero que encontramos son nuestras máscaras: esas partes del carácter que mostramos porque creemos que son aceptadas y amadas, aunque nos cuesten bienestar. Luego aparece nuestra sombra, esas partes ocultas que tememos que otros conozcan, pero que están ahí. Después llegan el miedo y la culpa: miedo a ser libres, a mostrar nuestra verdad, y culpa por no cumplir con lo que otros esperan de nosotros. Esta etapa es la antesala a nuestra esencia. Como decía mi maestro Antonio Pacheco: “No hay libertad sin miedo, no hay libertad sin culpa”. Finalmente, llegamos a nuestra esencia, a lo que realmente somos. Es aquí donde me siento conectada con todo, donde mi creatividad despierta para crear la vida que deseo y donde la conexión con mi cuerpo me guía en mi libertad de ser y expresión única.
Quiero compartir uno de los grandes regalos que me ha dado mi proceso terapéutico: el conocimiento profundo de mí misma como mujer, un despertar a lo femenino a través de la conexión ancestral con mi útero, la tierra y la luna. Comprender los cambios físicos, mentales, emocionales y energéticos que experimento con cada menstruación me ha enseñado a respetar mis ritmos y a permitir que los cuatro arquetipos que transito cada mes se expresen. Estar en contacto con la naturaleza me ha hecho recordar que soy cíclica y cambiante, aprendiendo a honrar mis otoños e inviernos, y a celebrar mis primaveras y veranos. Esto me ayuda a vivir en un estado de paz, entrega y confianza en la vida.
De estas experiencias nació mi deseo de facilitar círculos de mujeres, para acompañar y guiar a otras en su despertar a lo femenino. También he creado ceremonias de cacao, donde invito a las personas que lo deseen a experimentar la vida desde un corazón abierto. Además, junto con una amiga y compañera, gestiono el proyecto “Alquimia de la Crisálida”, que ofrece retiros de transformación para mujeres.
El camino de autoconocimiento solo tiene una dirección, hacia dentro. Entrar dentro a veces no es agradable porque con lo primero que nos topamos son con nuestras máscaras, esas partes de nuestro carácter que mostramos con facilidad y que sabemos son aceptadas y amadas, aunque eso nos cueste nuestro bienestar. Lo segundo que nos encontramos es con nuestra sombra, esas partes exiladas de nosotros que tememos los demás conozcan, pero que ahí están. Lo tercero sería el miedo y la culpa, miedo a ser en libertad, a mostrar mi verdad y culpa por no cumplir lo que esperan de mí. Esta sería la antesala a nuestra esencia, mi maestro, Antonio Pacheco, decía; “No hay libertad sin miedo, no hay libertad sin culpa”. Por último llegaríamos a nuestra esencia, a lo que de verdad somos. Esta sería la parte transcendental del proceso, es aquí done me siento unida a todo, mi creatividad esta despierta pudiendo crear la vida que deseo y la conexión con mi cuerpo me guía en mi libertad de ser y expresión única.
Quiero aportar aquí uno de los tantos regalos que me ha dado mi proceso terapéutico y es el conocerme como mujer, recuperar el conocimiento ancestral de la conexión de la mujer con su útero, la tierra y la luna. Es lo que yo llamo mi despertar a lo femenino. Conocer el cambio físico, mental, emocional y energético que vivo con cada menstruación me ha ayudado a respetar mis ritmos y dejar expresar los cuatro arquetipos por los que transito cada mes. Estar en contacto con la naturaleza me ha hecho recordar que yo también soy cíclica y cambiante, respetando mis otoños y mis inviernos y celebrando mis primaveras y veranos. Todo esto me ayuda a vivir en un estado de paz, entrega y confianza en la vida. De estas experiencias nació de mí el facilitar círculos de mujeres, donde acompañar y guiar a otras mujeres en su despertar a lo femenino. Las ceremonias del cacao, donde guiar a las personas, que lo deseen, a vivir la experiencia de vivir desde un corazón abierto. Y la creación de la Alquimia de la Crisálida, proyecto que gestiono con otra amiga y compañera, donde ofrecemos retiros de transformación para mujeres.

FORMACIÓN
- Graduada en Psicología por la UNED. 2019
- Formada como Terapeuta Corporal Integrativa. 2021
- Patrones de Relaciones, Luis Fernando Cámara. 2022
- Introducción al TRE. Técnica liberación a través del temblor. 2023
- Introducción a la Teoría Polivagal. 2023
- Introducción al modelo Internal Family Systems (IFS). 2023
- Profesora de Yoga y meditación. 2015
- Profesora Kundalini yoga y crecimiento personal. 2017
- Técnica en Mindfulness, atención plena. 2015
- Facilitadora Círculos de Sabiduría Femenina, Catalina Dash. 2020
- Facilitadora herramientas Memorias Uterinas, Ximena Nohemí Ávila. 2022
- Facilitadora Ceremonias del Cacao, Myriam Aram. 2022